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actualizado 29 de agosto 2011
Danilo deja El Nuevo Diario pero no la lucha
Son tres lugares, tres empleos, tres sitios muy diferentes, unidos por el hecho de que él no ha vuelto a poner un pie en ellos
Por Guillermo Cortés Domínguez (*)
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» Parece de hierro este hombre entregado en cuerpo y alma, al periodismo, que con pasión juvenil todavía tecleaba con fuerza sus titulares en una vieja máquina de escribir Olimpia.

foto R. Arévalo

 

Casi medio siglo después de escribir su primer titular en el diario La Prensa, Danilo Aguirre Solís elaboró el último anoche en El Nuevo Diario, tras una honorable negociación con los nuevos propietarios de este periódico, mediante la cual sale de vacaciones por dos meses, pero que en realidad marcan su retiro definitivo de lo que él mismo llamó hace un poco más de un año, “el arte de titular”.

“Padre fue estrangulado” es el titulo de ocho columnas –en realidad son seis-- que Danilo elaboró anoche en su amplia oficina de END y que esta mañana se lee en el periódico. Solo unos veinte minutos después recibía un baño de admiración y reconocimiento a su extraordinaria trayectoria profesional signada por la honestidad y la valentía, de parte de unos veintidós colegas, la mayoría jóvenes profesionales, reunidos en una nueva sesión de la “Peña de Periodistas”, un espacio de debate y esparcimiento entre comunicadores sociales.

Parece de hierro este hombre entregado en cuerpo y alma, al periodismo, que con pasión juvenil todavía tecleaba con fuerza sus titulares en una vieja máquina de escribir Olimpia, porque asume con entereza su separación de END, forjado como ha sido en las llamas de las múltiples dificultades que ha enfrentado en su vida, como cuando casado y con dos hijos perdió su primer empleo en el Ferrocarril de Nicaragua, y tuvo que hacer diablos de zacate para sobrevivir con su familia. Luego debió abandonar sus delicadas responsabilidades en el diario La Prensa y su asiento en la Asamblea Nacional.

Son tres lugares, tres empleos, tres sitios muy diferentes, unidos por el hecho de que, pese a que han transcurrido varias décadas, él no ha vuelto a poner un pie en ellos, pero no quiere que pase lo mismo con El Nuevo Diario (END), lo dijo con humildad, lo que revela también que, después de todo, lo ocurrido fue algo cercano a un final feliz. ¿Nostalgia por un proyecto periodístico emprendido junto a Xavier Chamorro Cardenal cuando éste decidió utilizar su patrimonio en La Prensa para irse a fundar un nuevo diario con un grupo de intrépidos trabajadores de ese periódico?

Sus titulares históricos

Pero no crean que no lo afecta esta separación de uno de los grandes amores de su vida, ¿cómo no le va a afectar separarse de su querido nuevo diario que concibió y que ayudó a fundar y en el que ha estado al pie del cañón casi todos los días de las últimas tres décadas, incluyendo casi todos los fines de semana? Pero él sabe que no puede darse el lujo de sentirlo demasiado. Tres "bypases" en el corazón requieren de una voluntad de acero para mantener controlados los nervios alborotados y las intensas emociones. Y Danilo lo logra. Él está clarísimo de cómo administrar el momento especial que está viviendo, muy consciente de lo que deja atrás y, sobre todo, del futuro que se le abre en pampas.

“Mandaron a asesinarlo”, tituló Danilo en La Prensa, tras el magnicidio de su Director, pero, sobre todo, de su colega y amigo, el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, que él confesó en una entrevista con el periodista Luis Galeano, que escribió con rabia e indignación. Pero el análisis de este titular estaría incompleto sin el antetítulo desafiante y premonitorio: “Lo enterrados serán ellos”.

A la inédita conmoción de felicidad colectiva que produjo el derrocamiento de la dictadura somocista y el triunfo de la revolución popular sandinista, Danilo Aguirre Solís agregó el devenir, cuando tituló en el primer ejemplar del diario oficial del FSLN, Barricada, “Vencimos y adelante”, solo tres palabras que resumieron con maestría el presente y la perspectiva inmediata. Y en el antetítulo escribió: “Los enterrados fueron ellos”, cerrando el ciclo abierto con su titulación del asesinato de Pedro Joaquín Chamorro. Como afirmó el colega Luis Galeano en la entrevista a Aguirre, “se cumplió la sentencia y la reprodujo la misma mano que la había advertido”.

Contrariando y rebatiendo algunas especulaciones envenenadas, y dando a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, Danilo reconoció que se llevó muy bien con Francisco Chamorro, de quien no expresó ninguna queja, sino un reconocimiento por la relación de respeto que ambos construyeron y que se mantuvo y se fortaleció hasta el último momento.

Protagonistas de un hecho histórico

Generalmente la personalidad arrasadora de Danilo se apodera de la atmósfera del lugar donde se encuentre, y no hay manera de impedir que todos los ojos se claven en él y los oídos le presten atención, pero anoche fue todavía más intensa esta escena común, porque él estaba siendo protagonista de un hecho histórico y, de alguna manera, también todos los participantes de la Peña de Periodistas.

Y Danilo no se anduvo con cuentos: no era una conferencia de prensa pero respondió todas las preguntas que le hicimos, algunas, lanzadas como curvas endemoniadas, otras, como poderosas rectas de cien millas a la esquina de adentro, donde duele, o como paralizantes ganchos al hígado. Y una a una devolvió todas las pelotas al otro lado de la barda, aunque no fueran bolas pasadas, ni mucho menos.

Las extensas respuestas de Danilo, de una lógica implacable y demoledora, estaban cargadas de historia, con alusiones a situaciones de varios países de América Latina y a diferentes momentos cruciales de la inconstante vida política de Nicaragua. Los jóvenes y los menos jóvenes no podíamos evitar admirarlo, pues tiene tanto en su cabeza, producto no solo de su intenso protagonismo político y vivencia periodística, sino también de sus incontables horas de lectura comprensiva, que tanta falta hace actualmente.

¿Por qué los nuevos dueños de END separan del diario a su pilar periodístico fundamental y porqué Aguirre acepta un arreglo que propicia su salida? Danilo ya ha percibido en las últimas semanas que él no encaja en el proyecto periodístico que pretenden los accionistas encabezados por el principal propietario del Banpro, Ramiro Ortiz Mayorga, porque éstos quieren un diario menos combativo, y él se caracteriza precisamente por su posición frontal y sin vacilaciones frente a toda injusticia, la corrupción, la violación de las leyes, lo cual implica que con incómoda frecuencia sus titulares sean como cañones disparando verdades que resiente el gobierno. Pedirle que “bajara el gas” habría sido una provocación, una verdadera locura. No se atrevieron.

Evitó separación traumática

Pudo haber sido una separación tremenda y traumática. Hace apenas unos meses hubo una conmoción nacional cuando se abrió la posibilidad de que END fuera adquirido por la familia Ortega-Murillo, lo cual redujo de modo sustancial la circulación de este periódico y afectó con fuerza el estado de ánimo de su valioso colectivo de periodistas. La venta de periódicos se ha recuperado, y ahora tienen más anuncios, sobre todo de las compañías relacionadas con el capital financiero que controla al Banpro. Siendo Danilo Aguirre una personalidad tan recia, casi un símbolo del periodismo nacional, un referente de valores en el mundo de la comunicación social y de la política, una confrontación habría perjudicado con severidad al diario de sus sueños. Así que anoche mismo conversaron y se arreglaron, después que le ofrecieran una salida por la puerta grande, con gran homenaje y todo, pero declinó, y su partida no contó con un titular en primera plana, tampoco en la contraportada o en las páginas editoriales. Solo se fue.

Pero Danilo Aguirre Solís no se puede ir solo a tomar un baño de sol y un trago de whiskey, porque eso le está vedado a quien está obligado a descargar tanta historia crucial y aleccionadora almacenada en su formidable disco duro; y, por supuesto, tendrá más grados de libertad para entregarse con alma, vida y corazón a la resistencia contra todas las manifestaciones autoritarias que están tejiendo una dictadura en Nicaragua. Dictadura sin prisioneros políticos, sin torturas físicas en angostos y oscuros calabozos y sin asesinatos. Pero dictadura al fin. Mientras tanto, este domingo disfrutará de la celebración de los cincuenta años de su hijo Érick.

No soy buen titulador, pero ante este hecho impactante y trascendente, histórico en el periodismo nacional y la política, en la primera plana de un diario habría titulado: “Danilo deja END pero no la lucha”. ¿Cómo me quedó, Danilo?

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