Viernes, 28 de Noviembre de 2014
¡Hola!
Puedes iniciar sesión,
si no tienes cuenta crea una
publicidad

Portada » Internacional
 
actualizado 25 de febrero 2013
Soporta maíz mejorado condiciones extremas del clima
En el norte de México
Por Cinvestav
Translate

» Investigadores del Cinvestav confían en que este producto pueda llegar en un año a los agricultores mexicanos luego del buen desempeño mostrado.

foto

 

A pesar del fuerte frío y sequía que prevalece en el norte del país, la siembra experimental del maíz mejorado genéticamente desarrollado por el Cinvestav, avanza sin alteraciones y comprueba sus cualidades de tolerancia a estas características ambientales.

Los resultados definitivos de esta tecnología se obtendrán en un par de meses cuando llegue la cosecha de esta siembra experimental, indicó Beatriz Xoconostle Cázares, investigadora del Departamento de Biotecnología y Bioingeniería del Cinvestav y líder de este proyecto.

A pesar de que todavía falta cumplir con requisitos legales, como escalar la siembra a nivel piloto, para que este tipo de tecnologías puedan beneficiar a agricultores, la científica mostró su beneplácito de que en el país ya se trabaja con organismos modificados genéticamente y Cinvestav es la primera institución que tiene varios desarrollos maduros listos para usarse, como es este maíz resistente a sequía.

En el laboratorio, dijo, se observó que las plantas mejoradas genéticamente ahorran agua y con ello presentan un mejor desempeño, por lo que de otorgarse los permisos de manera fluida, en un plazo de un año este maíz podría estar disponible en el mercado.
Lamentó que a pesar de que el mundo se ha pronunciado en contra de los argumentos falsos en contra de los transgénicos, en México todavía no. “La razón es que aun cuando los investigadores opinan sobre el tema siempre se les descalifica arguyendo que les paga una trasnacional, que no saben o tienen un interés oculto”.

Parte de la población acepta como válidas las opiniones de activistas como el inglés Mark Lynas, aunque no tengan ningún argumento científico, porque ellos tienen mayor habilidad para comunicarse, en cambio a los investigadores se les dificulta describir de manera sencilla un argumento científico.

Sin embargo, Lynas, quien logró detener el uso de esta tecnología en países de Europa, África y Latinoamérica aceptó hace unos días su equivocación sobre los transgénicos, porque se dio cuenta a partir de evidencia científica que los organismos mejorados genéticamente usan menos pesticidas, disminuyen sus costos, aumentan la productividad y aprovechan mejor el agua y la tierra.

En países como China, India o Argentina, dijo, los grandes beneficiados con esta tecnología han sido los pequeños y medianos agricultores, porque aumentaron 30% el volumen de sus cosechas, y no las grandes trasnacionales como se argumenta en México.

Explicó que contrario a lo que se piensa en México, los productos genéticamente modificados traen beneficios a la sociedad: con ellos se puede aumentar la producción de alimentos en menos área cultivable; se desarrollan nuevas tecnologías para el manejo integrado de plagas; son amigables con el medio ambiente; y con ellos se hace un mejor manejo de la tierra y el agua.

El aumento de productividad se ve en los cultivos probados en condiciones de campo en el mundo; “en México nos rigen las mismas leyes de la naturaleza, de la química, física, mientras que la biología de los insectos es bastante similar, por lo tanto se podrían obtener resultados equivalentes”, explicó Xoconostle Cázares.

“Los argumentos filosóficos como suponer que genes de otros organismos son contaminación y que al ser introducidos en otro lo aniquilan, resultan pobres; de hecho, se ha demostrado que estos genes mejoran el desempeño de las plantas”.

Sin embargo, precisó, hay un asunto que compartimos con los activistas: ¿cuánto nos van a costar las semillas?, ¿acaso las vamos a comprar siempre afuera?. “La respuesta es no, pero necesitamos desarrollar nuestras propias semillas”.

México tiene las condiciones ambientales para adoptar y desarrollar estas tecnologías, pero falta superar los huecos en la legislación, atraer inversión, y considerar a los organismos genéticamente modificados como una alternativa real que ofrece soluciones a los problemas del campo mexicano, concluyó.

Comentarios
El diario La Jornada insta a los lectores a dejar sus comentarios o quejas al respecto del tema que se aborda en esta página, siempre guardando un margen de respeto a los demás. También instamos a reportar las notas que no sigan las normas de conducta establecidas. Donde está el comentario, clic en Flag si siente que se le irrespetó.
©2012 La Jornada. Una empresa del grupo Arévalo-Garméndez. All Rights Reserved.