Esta fuerte barrera de antimotines impidió el camino de los campesinos “anticanal” hacia la Asamblea Nacional. No se reporta ninguna víctima humana que lamentar. La marcha tuvo tres momentos demasiado tensos. Opositores y oficialistas pudieron medir fuerzas. Este podría ser un termómetro de la situación política que vive Nicaragua.
FotoAyer fue un día muy tenso para todos los Managua, tras las marchas opositoras y oficialistas, en contra de la Ley del Canal, ellos exigen la derogación de la Ley 840, Interoceánico y la otra por la Paz, respectivamente. Campesinos de los departamentos lejanos del país ingresaron a la capital con palos y machetes, para exigir que no les quiten sus terrenos por la concesión canalera entregada a una empresa china, HKND.
Fue un día bastante movido. Los opositores tienen un estimado que más de 4 mil personas protestaron por los semáforos de La Robelo, realizaron una pequeña caminata desde las instalaciones del diario La Prensa en carretera norte, pero no pudieron ir a la Asamblea Nacional, donde era su punto de destino, esto debido a fuertes retenes policiales.
Organizadores opositores calculan que más de 60 camiones ingresaron a Managua, fueron detenidos por varios retenes policiales, pero al final lograron superarlos. También afirman que las llantas de sus vehículos fueron ponchadas en reiteradas ocasiones con “miguelitos”.
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Los semáforos, por razones desconocidas, fueron apagados en la capital. Los campesinos opositores denuncian que simpatizantes del Frente Sandinista (FSLN) los acosaron todo el día, les lanzaron piedras, morteros y hasta balazos. Todavía la Policía Nacional no ha hecho su informe preliminar.
Mientras tanos los oficialistas realizaron desde temprano manifestaciones en las rotondas de la capital con canciones alusivas a la revolución popular, hicieron bailes y ondearon todo el día banderas rojo y negras y de Nicaragua.
Los tres momentos más tensos de la marcha
La marcha tuvo tres momentos tensos durante su desarrollo, el primero fue cuando Marcos Carmona de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) exigía a los antimotines, permitir el paso de los campesinos, entonces los agentes del orden intentaron detenerlo pero al final no pudieron, debido a que los protestantes le ayudaron a escapar.
La segunda vez fue a eso de las 3 de la tarde, los oficialistas lanzaron piedras y morteros a los campesinos que también respondieron igual, la situación se mantuvo bastante tensa que la protesta parecía terminaría en una batalla campal.
Y la tercera fue cuando los campesinos caminaron hacia la rotonda de Bello Horizonte, cuando sus organizadores dieron la señal de concluida la manifestación, entonces los motorizados del FSLN comenzaron a atacar a los últimos que quedaban en la protesta que fue tremendamente tensa.
Ya como a las 6pm los campesinos regresaban a sus lugares de origen. La mayor parte de ellos eran del Caribe Sur, Ocotal, Estelí, Río San Juan, La Lechera, Nueva Guinea, Rivas, y de otras partes de Nicaragua.
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