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ACTUALIZADo 15 de enero de 2009
Gaza: "No se puede decir la verdad en la tele"
¡La ve demasiada gente!", afirma en entrevista este escritor de opinión
por MICHEL COLLON
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¿Estamos bien informados sobre Gaza, Hamas, la historia? ¿Por qué este divorcio entre la opinión de los "viejos europeos" y los ciudadanos de origen inmigrante? ¿Qué se puede hacer para superar este foso? Michel Collon, especialista en conflictos, responde a las «provocativas» preguntas del semanario belga Solidaire.

La crisis económica y las preocupaciones cotidianas ocupan las mentes y quizá Gaza pasa a un segundo plano en la vida diaria de los trabajadores. ¿Por qué?

Michel Collon. El humorista francés Coluche decía: «No se puede decir la verdad en la tele, la ve demasiada gente». La pregunta que hay que hacer a la población belga es: ¿piensan ustedes que están bien informados? ¿creen ustedes que se les va a decir la verdad sobre una región como Oriente Medio, con toda la riqueza petrolífera?

Los medios de comunicación y la escuela ocultan cuidadosamente cómo se impuso Israel. Imaginen ustedes lo siguiente ... Ustedes, belgas, que viven y trabajan aquí desde hace generaciones, de pronto desembarcan unas personas: «Nuestros ancestros vivían aquí hace dos mil años, nuestro Dios dijo que esta tierra nos pertenece, ¡venga, largo de aquí, fuera!». Ustedes tendrían que dejar su casas, sus campos, sus riquezas e ir a vivir a unas tiendas de campaña. Los invasores toman primero Bruselas, Amberes, Hainaut. Un poco después, Lieja y Flandes. Bloquean todas las carreteras con un gran muro. Y, por último, todos ustedes se encuentran hacinados alrededor de Ostende y en las profundidades de las Ardenas, en unas condiciones de vida miserables. Además, se les trata de mentirosos, de violentos, de terroristas. Pues bien, ¡sustituyan Ostende por Gaza y las Ardenas por Cisjordania, y tendrán exactamente lo que ha hecho Israel!.

A propósito de la desinformación, de todos modos los belgas tuvieron una famosa advertencia, ¿no? La RTBF logró hacer creer que Bélgica había desaparecido en una noche, así que, ¡prudencia!* En los años ochenta en Nicaragua un gobierno de izquierda quería eliminar la pobreza y resistir a Estados Unidos. Nicaragua fue atacada por unos terroristas financiados por la CIA y fue criminalizada por los medios de comunicación. Se expulsó a los sandinistas y el país volvió a la miseria. Un sacerdote nicaragüense, entonces ministro de cultura, decía: «Cuando veo lo que cuentan los medios de comunicación sobre mi país, que yo conozco bien, me digo que no debo creer nada de lo cuentan de los países que no conozco».

El gran problema, de los belgas, los franceses, de los europeos, sobre el conflicto israelo-palestino es que están desinformados. Con raras excepciones, la tele se pone de lado de Israel. En estos últimos días ha acabado por mostrar los crímenes de Israel, pero mientras esto se presente como “una respuesta a los cohetes” se justifica el colonialismo.

De todos modos, Hamas empezó y toma como rehenes a la población, ¿no?

Michel Collon. No. A propósito de los cohetes lanzados sobre las ciudades israelíes, no se nos dice que los palestinos (Hamas, Fatah e individuos) los lanzan contra ciudades de las que se expulsó a sus padres. ¡Ellos vivían ahí antes! ¿Por qué lo ocultan? Pero, más importante, Hamas respetó la tregua durante tres meses. Ahora bien, esta tregua tenía varias condiciones. Israel tenía que levantar el bloqueo que asfixiaba a Gaza; no lo hizo. No debía cometer más agresiones militares; las cometió. Egipto tenía que abrir sus fronteras; no se hizo. En realidad Israel es quien no respetó la tregua.

En todo caso, Hamas son los fundamentalistas. ¿Pueden apoyarlos personas progresistas?

Michel Collon. En primer lugar, durante décadas, cuando todavía no existía Hamas, Israel hizo todo lo posible para destruir al Fatah de Arafat y los movimientos palestinos de izquierda. Después, lo mismo que Hizbolá en Líbano Hamas parece de acuerdo en respetar el modo de vida del conjunto de las poblaciones de Gaza.

La gente votó a Hamas porque se sentía traicionada por los anteriores dirigentes palestinos. Si usted pregunta a palestinos de izquierda y laicos, votaron a Hamas porque es el partido que resiste. Es falso decir que Hamas toma a los palestinos como rehenes, son todos los palestinos quienes rechazan y rechazarán siempre la colonización, aunque mañana Hamas estuviera totalmente destruido.

Por último, a continuación se nos dice de una manera un tanto racista que estas personas son musulmanas y que son unos fanáticos... ¡Que me expliquen entonces por qué Estados Unidos organiza golpes de Estado para derrocar a Chávez, un ferviente cristiano! O a Evo Morales, un indio. En Venezuela antes de Chávez, 80 años de riqueza petrolífera produjeron un 80 % de pobres. El dinero se iba a los bolsillos de Exxon. Chávez, Evo, los iraquíes o los palestinos: no tiene nada que ver con la religión, tiene todo que ver con el saqueo de los recursos de esos países.

Pero en Palestina hay pocos recursos naturales...

Michel Collon. Oriente Medio forma un conjunto. Los árabes se consideran una sola nación. Son los colonizadores quienes dividieron la región para controlarla mejor. Los británicos y después los estadounidenses procuraron poner el petróleo en manos de reyes, de ricos saudíes y de otras marionetas mientras que el resto del mundo árabe se debatía entre la pobreza y el subdesarrollo. Washington sobrearmó a Israel para que fuera el gendarme de Oriente Medio. Además, quiere construir un oleoducto que distribuirá el petróleo iraquí al Mediterráneo.

Israel afirma que no hay nadie con quien negociar y que la paz es imposible.

Michel Collon. La paz es posible en Oriente Medio. Hay que crear un solo Estado que garantice todos los derechos a todos, judíos, musulmanes, cristianos o ateos. Un Estado no puede estar fundado sobre una religión privilegiada que excluya o rebaje las demás. Un solo Estado, un hombre = un voto, y el derecho al retorno para todos aquellos que fueron expulsados.

Muchos palestinos e israelíes creen que será necesaria una solución transitoria con dos Estados. Son ellos quienes tienen que decidirlo. Con todo el odio que se ha sembrado, serán necesarias una o dos generaciones para llegar a una coexistencia armoniosa. En todo caso, yo mantengo que Israel es el Estado más racista del mundo, que practica la limpieza étnica contra los árabes. Para llegar a una solución hay que acabar con este racismo. Un Estado que comporta varias cultura no es pobre, al contrario, es rico.

Creo que con estas provocaciones y estas terribles destrucciones Israel no quiere la paz. Se niega a negociar sabiendo que eso puede provocar atentados. Tendría así un pretexto para justificar nuevas deportaciones y anexiones.

El ministro belga de Asuntos Exteriores Karel De Gucht y sus colegas europeos parecen adoptar una postura neutra en la historia...

Michel Collon. De Gucht no es en absoluto neutro, y tampoco lo es la UE. Acaba de aprobar para Israel un estatuto de casi miembro de la Unión Europea ¡cuando desde hace décadas Israel viola todas las resoluciones de la ONU y el derecho internacional! La UE ha calificado de ‘terrorista’ al gobierno de Hamas elegido democráticamente, lo que ha dado luz verde a la agresión. Cuando la ministra de Asuntos Exteriores israelí dice ante Sarkozy que Israel defiende los valores de la comunidad internacional, éste aplaude. Cuando se ve cómo Sarkozy, Merkel, De Gucht y compañía han apoyado todo el tiempo a Israel, yo afirmo que ellos son quienes bombardean en nuestro nombre. ¿Vamos a seguir tolerándolo?

Es sobre todo la población belga de origen emigrante la que se moviliza en estos momentos. ¿Por qué hay todavía tanta indiferencia y pasividad por parte de los trabajadores «belgas-belgas»?

Michel Collon. Se les mantiene en la ignorancia. Pero la guerra en Palestina forma parte de la guerra global norte-sur que se lleva a cabo en nuestro nombre. No se puede comprender el mundo de hoy si no se comprende por qué la riqueza está en el norte y la pobreza en el sur.

Las grandes sociedades europeas han robado el oro y la plata de América Latina; los minerales, el caucho y los esclavos de África (con nuestro rey Leopoldo II que cortaba las manos cuando alguien se negaba a trabajar para él) y el petróleo de Oriente Medio. Hoy el tercer mundo sigue siendo pobre porque las multinacionales se instalan ahí pagando una miseria a los trabajadores, prohibiendo los sindicatos, corrompiendo a los dirigentes políticos y a la policía. Por lo tanto, toda la riqueza del sur sigue yendo al norte. Este pone a los trabajadores belgas ante una opción moral: ¿ponerse del lado de los robados o de los ladrones? ¿Exigir justicia o adoptar la postura del avestruz esperando beneficiarse un poco del robo?

Deberíamos tener más curiosidad y ser más abiertos. En Bélgica tenemos la suerte de tener inmigrantes, incluidos los trabajadores sin papeles. Hay que hablar con ellos, escucharlos. ¡Se puede aprender mucho de ellos! Los árabes les explicarán qué hacen Europa en Oriente Medio desde hace siglos. Los negros les explicarán lo que hace en Congo. Los latinos por qué hay todavía un 44 % de pobres cuando América latina es muy rica.

Yo comparo la situación actual con el Titanic, con los muy ricos en primera clase, las clases medias y los trabajadores que están en tercera, sin muchas comodidades, pero en el barco. El Titanic se dirige al desastre porque el capitán y, sobre todo, los armadores, ganan mucho, a costa de quienes bregan, los esclavos del sur, y a costa de los trabajadores del norte. Empobreciéndolos y empobreciéndonos continuamente provocan la crisis porque ya no tienen a nadie a quien vender.

¿Quieren los trabajadores belgas permanecer en el Titanic, basado en el empobrecimiento del tercer mundo, un sistema que tras la crisis financiera prepara otras, quizá más graves todavía? La cantidad de pobres no ha dejado de aumentar en el mundo desde hace 20 años. ¿Quieren hundirse con el Titanic o elegir otra manera de navegar basada en unas relaciones norte-sur más justa?

Entonces, ¿qué hacer?

Michel Collon. Desde hace varios años trabajo con el equipo de Investig’Action descodificar la información, dar la palabra a los excluidos de la información oficial, mostrar las imágenes ocultas, aprender a distinguir las manipulaciones mediáticas. Me escriben muchas personas, hastiadas de la prensa y desanimadas porque no se les escucha.

Es necesaria una estrategia colectiva para que la gente pueda examinar la información y ser activa. La información es un derecho que no cae del cielo y que se conquista, como los demás derechos. Para eso es necesario proceder activamente. Por ejemplo, si un responsable sindical todavía tiene dudas sobre quién es el agresor y el colonizador entre Israel y los palestinos, ¡que organice entonces un debate para todos sus afiliados con ambas partes, que se informe en internet, con los sindicalistas palestinos y con aquellos a quienes la tele excluye de sus debates!

Entrevista por Julien Versteegh, Solidaire.

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