El populismo trae un renovado interés en la inversión local y el emprendimiento

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No todo lo que arrastra esta nueva tendencia proteccionista ha de ser necesariamente malo

Estados Unidos, España, Francia, Italia, el Reino Unido, etc. El populismo, junto con una nueva tendencia hacia el proteccionismo que pone en duda el principio de la globalización, han surgido en todo el mundo como respuesta a una década de ralentización económica, que se ha traducido en la pérdida de empleos y la congelación de las rentas para la clase media.

En lo que respecta a los populismos, todo pasa por medidas de estímulo fiscal que conlleven endeudamiento público, algo muy difícil de creer en estos momentos, con los actuales niveles de deuda que sufren casi todas las economías occidentales. Sin embargo, lo que sí trae esta nueva tendencia es a poner el objetivo en las inversiones muy locales, lo que podría resultar en mejoras de infraestructuras, sistemas de agua o transporte.

Es la opinión de los expertos de varias firmas de gestión asociadas a la estadounidense Legg Mason. Por ejemplo, en Rare, afirman que las políticas populistas obligan a los gobiernos a relajar sus presiones y dirigir el gasto hacia los mercados locales “dado que el gasto público es mucho más fácil de entender y predecir que la política monetaria, esto podría ser algo muy bueno”.

En Brandywine apuntan también que “una economía estadounidense más pro crecimiento, basada en inversiones en infraestructuras y energía, desregulación y bajadas de impuestos, debería ser positiva para el crecimiento global, incluso para países en vías de desarrollo como México”.

Entrustpermal considera que “la sorpresa de 2017 podría ser que las políticas específicas que se implementen sobre comercio, fiscalidad y regulación fueran moderadas y favorables para tanto el crecimiento económico como para ciertos sectores de los mercados financieros”.

Por último, en Martin Currie, indican que “en Europa, el entorno de bajo crecimiento y separatismo político podría ser el catalizador para que los gobiernos actuaran con el fin de estimular sus economías individuales, lo que podría cambiar la dirección de toda la región. Los proyectos que tengan un impacto inmediato es donde esperamos ver mejores resultados de crecimiento a largo plazo. Las empresas de materiales e industriales se beneficiarán si los gobiernos aumentan el gasto directo”.

Indudablemente, si los gobiernos estimulan la inversión local en infraestructuras, habría muchos pequeños y medianos proyectos dirigidos al bienestar local que recibirían el impulso que ahora necesitan. Muchas startups se centran en mejorar el día a día de los ciudadanos y verían entrar capital en ellas y desarrollarse sus proyectos si este proteccionismo se vuelve local.

Existe un gran número de empresas financieras con buenas opiniones como iFOREX, que animan a la inversión en un entorno económico que no favorece el emprendimiento. Una mayor inversión local permitiría que el capital viera unos usuarios más favorables al consumo y un entorno de confianza hacia lo local que desbloquearía el emprendimiento. El final de la globalización podría traer como consecuencia un mayor interés por lo local y eso no es malo en absoluto.