¡Brutal Deja Vu!: Román González

Irma el devastador huracán de aguas atlánticas tomó forma humana en Carson CA; y se vistió de Srisaket Rungvisai demoliendo con la fuerza y velocidad de un Boeing Jumbo 747 a Román González.

Como dice Dan Brown en su genial novela Inferno inspirada en el oscuro poema épico de Dante:”La verdad solo puede verse a través de los ojos de la muerte” y toda Nicaragua luego de ese golpe cargado de TNT que desplomó al Chocolatito; murió por un instante.

Se repite la historia

¡Las imágenes de Argüello y Pryor resucitaron 34 años después!. Precisamente un 9 de septiembre “El Flaco Explosivo” fue liquidado por (The Hawk) en una memorable batalla en el MGM. El sábado un fibroso y potentísimo tailandés llamado Srisaket nos desconectó el soplo de vida al noquear en cuatro asaltos a Chocolate.

Todavía tengo la mirada perdida y el cuerpo petrificado. Por vez primera sentí el crujido de mis huesos, como si la espada afilada de Damocles hubiese traspasado mi carne, hasta dividirme entre alma y espíritu, y entre coyunturas y tuétano, tal cual lo escenifica el apóstol Pablo.

Superioridad indiscutible

¡Nada que discutir! amigos míos; el nicaragüense fue superado y golpeado hasta caer tendido boca arriba, tal como si intentara encontrar la constelación Casiopea, apenas respirando.

Un Rungvisai todoterreno, marcó pauta decididamente desde el arranque mismo de la pelea, con su estrategia de boxeo incisivo. Los golpes de Román jamás provocaron efecto alguno en su humanidad. No hubo tiempo para acomodos ni estudios. El tailandés marchó como el que va en la búsqueda del enemigo y está seguro de que encontrará el momento preciso para apretar el gatillo. ¿Cómo diablos objetar esa maniobra rápida y llena de furia?; Chocolate al igual que Juan Charrasqueado; no tuvo tiempo de montar en su caballo, porque la contundencia de ambas manos se la echaron de a montón, borrándolo por completo.

Titánicas 115 libras

Creí que luego de obtener la cuarta corona frente a Cuadras, Román se establecería en las 115 libras con propiedad. Pero al igual que Napoleón en Waterloo, se desvaneció en el intento. Sin duda esa categoría con boxeadores más altos y de contextura física superior no son lo apropiado.

Tal como lo hizo Ben Hur, el pinolero remó su milla extra consiguiendo cuatro títulos mundiales en distintas categorías. No me cabe duda que hay límites para todo esfuerzo sobre humano. Sin embargo Chocolatito escaló el Everest; e izo bandera inmortalizando su nombre, nombre que está grabado en mármol.

¿Podría continuar? ¡Por supuesto!, la baraja de posibilidades está ahí, con tantos organismos flotando, pero no en súper mosca. Su futuro dentro del boxeo depende de si mismo. Aunque consumada la obra al más alto nivel y sin nada más que probar; Chocolatito puede colgar los guantes hoy; su legado estará ahí, imperecedero y sempiterno como el mar.

Carson, California USA.

COMENTARIOS
comments powered by Disqus