Costa Rica basa en la educación combate a la corrupción

Lima – El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, mencionó aquí a la educación como la clave para combatir la corrupción, que amenaza a todos: gobiernos, empresas, sociedad civil y las aspiraciones de progreso humano.

‘No hay país donde no se mencione de manera reiterada la transparencia como un factor indispensable para garantizar la gobernabilidad y sin embargo, la corrupción no se abate y peor aún, parece haberse entronizado como un factor consustancial en las sociedades postmodernas’, afirmó Solís al intervenir en la VIII Cumbre de las Américas.

Señaló que se refería a toda la corrupción, la pública y la privada, y apuntó que ambas son caras de una misma moneda, y se ha convertido en un fenómeno de curso común en todas las sociedades, sin distingo de ubicación geográfica, tamaño, nivel de desarrollo, riqueza o predominio religioso.

‘Entonces, ¿por qué no es ocioso que nos hayamos reunido para considerar este tema una vez más en una América atormentada por este flagelo que no respeta fronteras y se ha convertido en una epidemia que nos amenaza a todos: gobiernos, empresas, sociedad civil y a nuestras aspiraciones de progreso humano?’, preguntó.

La respuesta a esta pregunta -señaló- es a un tiempo terrible y esperanzadora. Es terrible porque nos obliga a reconocer que la corrupción no se ha reducido con la democracia ni necesariamente se controla con más democracia, dijo.

Agregó que es esperanzadora porque permite, como pocas veces en el pasado, encontrar espacios de colaboración que hoy tienen el potencial de convertirse en plataformas de control verdaderamente capaces de impactar las redes de corrupción, tanto locales como nacionales, regionales y globales con un sentido de corresponsabilidad.

‘Solo podemos derrotar a toda la corrupción con el paulatino desarrollo de sociedades democráticas más integradas, más educadas y sobre todo más dispuestas a abandonar la lógica de la acumulación material y sustituirla por una de promoción y defensa del bien común’, destacó.

De allí, insistió, la importancia de la educación y de la obligación de aprovecharla para fraguar una nueva ciudadanía al servicio de la integridad, la honradez y sobre todo el amor por la verdad.

El mandatario costarricense aprovechó su intervención para expresar el apoyo de su gobierno a los pronunciamientos injerencistas del Grupo de Lima, al que pertenece, respecto de la situación en Venezuela.