El consulado de Costa Rica en Nicaragua estaba repleto de nicaragüenses que residen en el país vecino y que regresan después de pasar las vacaciones de navidad y año nuevo.
Esta situación se presenta cada fin de año y es una demostración del éxodo masivo de los nacionales que se van de Nicaragua por razones económicas ya que afirman que no encuentran trabajo en el país centroamericano.
El consulado tico cobra 32 dólares por el pago de la visa de salida a los nicaragüenses que retornan a Costa Rica donde algunos señalan que tienen varios años de residir y hasta hijos costarricenses tienen nacidos en ese país del sur de Nicaragua. Actualmente, según datos extraoficiales, en Costa Rica trabajan unos 800 mil nicaragüenses que se desplazan legal e ilegalmente. Un total de un mil personas hacen gestiones de visa en el consulado costarricense, según se conoció.
La situación diplomática entre Costa Rica y Nicaragua pasa por un momento difícil ya que Nicaragua demandó a su vecino en la Corte Internacional de Justicia de la Haya, CIJ, por los daños ambientales que causa la construcción de una carretera paralela que matará definitivamente el cuerpo de agua. Esa situación generó un problema internacional ya que la Unesco declaró reserva de la humanidad y Biósfera del planeta al Río San Juan.