MOSCU.— Rusia fustigó el viernes a Occidente por sus intentos de "echarle la culpa" por la escalada de la guerra civil en Siria, horas después de que Moscú vetase una resolución en la ONU dirigida a presionar al presidente Bashar Assad para que ponga fin al conflicto.
Rusia se opuso absolutamente a cualquier mención del capítulo 7 de la carta de la ONU, que pudiera eventualmente permitir el uso de la fuerza para poner fin a la violencia en Siria. El portavoz de la cancillería siria Alexander Lukashevich dijo en declaraciones televisadas que los intentos "de ciertos países occidentales" de culpar a Rusia por la escalada del conflicto sirio a causa de la negativa de Moscú a aceptar una resolución son "absolutamente inaceptables".
Moscú sigue siendo un importante partidario del presidente Bashar Assad y durante meses se ha resistido a las sanciones occidentales contra su régimen.