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La Habana-El papa Benedicto XVI dijo hoy en La Habana que "Cuba y el mundo necesitan cambios", pero que éstos sólo se darán "si cada uno está en condiciones de preguntarse por la verdad y se decide a tomar el camino del amor, sembrando reconciliación y fraternidad".La misa terminó a las 10 de la mañana, hora de Nicaragua.
El jefe de la iglesia católica dijo esas palabras en la homilía de la misa que ofició hoy en la plaza de la Revolución de La Habana, un sitio de la Historia reciente de Cuba de los últimos 50 años. En ese lugar se declaró el carácter socialista de la revolución cubana en el año 1962 por el ahora retirado líder cubano, Fidel Castro Ruz, hermano del mandatario actual, Raúl Castro Ruz. El Papa estuvo de visita tres días en Cuba.
El jefe de la iglesia católica mundial dijo también que para que la Iglesia ejerza su labor plenamente ha de contar "con la esencial libertad religiosa, que consiste en poder proclamar y celebrar la fe también públicamente, llevando el mensaje de amor, reconciliación y paz que Jesús trajo al mundo".
Benedicto XVI abogó por el derecho a la libertad religiosa en el cual resaltó que al reclamar ese derecho "no está reclamando privilegio alguno, pretende ser sólo fiel al mandato de Cristo, sabedora de que donde Cristo se hace presente el hombre crece en humanidad y encuentra su consistencia".
"Es de reconocer con alegría que en Cuba se han ido dando pasos para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe. Sin embargo, es preciso seguir adelante, y deseo animar a las instancias gubernamentales de la Nación a reforzar lo ya alcanzado y a avanzar por este camino de genuino servicio al bien común de toda la sociedad cubana", agregó.
El santo padre añadió que el derecho a la libertad religiosa, tanto en su dimensión individual como comunitaria, manifiesta la unidad del ser humano, que es ciudadano y creyente a la vez. El papa agregó que es también legitimo que los creyentes ofrezcan una contribución a la edificación de la sociedad.
El presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, vestido de guayabera blanca , traje oficial, pasó a saludar fraternalmente a su Santidad y con una cortesía característica propia de los actos oficiales que se realizan desde que Benedicto XVI llegó el Lunes 26 de marzo a Cuba en gira religiosa.