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Silvio Báez.
El obispo Silvio Báez reiteró ayer que la Iglesia católica se opone al matrimonio o unión de hecho entre los homosexuales y afirmó que el clero estará alerta a la aprobación del nuevo Código de la Familia en la Asamblea Nacional.
Báez, secretario de la Conferencia Episcopal, también sorprendió al decir que la Iglesia católica da un lugar a los homosexuales.
“Tenemos y guardamos un profundo respeto hacia las personas de orientación sexual diversa” y a esas personas “les amamos, les respetamos y también tienen un lugar en la Iglesia”, indicó ayer en una conferencia de prensa.
El clero marcó de nuevo un alto a las propuestas que piden avalar por ley la existencia de familias homoparentales, es decir entre personas del mismo sexo, como la semana pasado lo pidió el procurador de los derechos humanos, Omar Cabezas.
“Dios ha creado al ser humano hombre y mujer, a su imagen y semejanza y al hombre y la mujer les ha confiado la reproducción para asegurar la continuidad de la humanidad y a ellos se les confía la educación de los hijos, esa es nuestra visión cristiana”, explicó.
La posición de Cabezas “nos parece anormal” agregó.
Báez, obispo auxiliar de Managua, reconoció que la homosexualidad es un tema complicado y que tiene distintas causas, pero mantuvo que las familias deben ser dirigidas por la relación entre un hombre y una mujer.
El obispo informó que hoy y mañana la Conferencia Episcopal se reunirá en el municipio de Somoto y aclaró que la Iglesia católica no pretende sustituir ni al Estado ni a los partidos políticos de oposición en Nicaragua.
Por su parte, el padre Rolando Álvarez consideró que los pastores se “empobrecerían” si protagonizan un “maridaje” con el poder político u económico.