Poema a Monseñor Oscar Arnulfo Romero
Por Tito Leyva

Foto Monseñor Oscar Arnulfo Romero es un recuerdo decente. no tiene fama, ni la goza en otros hombros. es legítimo. un ciudadano natural de un tiempo hermoso ( por descubrir luces y voces, por arar) y ser combativo. su voz noble acompaña, aún entre la pesadilla y la ruina de este mundo más cruzado hacia el lado de la desesperanza, más pobre y más alejado de los pobres. su cuerpo murió abatido pero no su alma. nunca sus brazos descanzaron en el quebranto de la duda, dijo, justo a la orilla del tiempo, que lo humano ( por la entrega en libertad) reclama el amor de otros, todos los hombres del camino de la esperanza y cumplió con su voz y su palabra. oscar arnulfo romero, no quiso ser santo y ahora es una oración.



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