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actualizado 17 de nov. 2011
Denunciantes y defensores de la Mafia
La falta de testigos apenas si es una declaración más en contra de estos denunciantes y defensores de la mafia
Por Luis Agüero Wagner
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La misma prensa que denuncia de día la mafia en el gobierno de Fernando Lugo, a la noche la ayuda y defiende. Entre noviembre de 1898 y enero de 1990 el jefe de la policía de Palermo, Sicilia, elaboró un informe de 485 páginas sobre la Cosa Nostra, que hoy se se encuentra en el Archivo Público Central de Italia, en Roma. El jefe de Policía mencionado, Ermanno Sangiorgi, dirigió el expediente a un juez de Instrucción siciliano, como parte de los preparativos de un juicio que resultó un fiasco.

En base a dicho informe, sólo logró que una parte de los acusados –unos treinta y dos mafiosos- fueron condenados por formar parte de una organización criminal. Dado el tiempo que habían pasado en prisión preventiva, la mayoría de ellos fueron liberados de inmediato. Para Sangiorgi, un policía honorable con una foja de servicios salpicada de resonantes éxitos en otros puntos de Italia, este resultado a sus esfuerzos fue decepcionante. Entrevistado en una oportunidad sobre el caso, dejó de lado su natural optimismo para declarar con amargura “No podía haber resultado de otro modo teniendo en cuenta que la gente que denunciaba a la Mafia por la noche luego la ayudaba y defenía a la mañana siguiente”. Quien buscara combatir a la corrupción imperante en el gobierno de Paraguay que encabeza el cura Fernando Lugo, se llevaría una impresión parecida luego de chocar con los códigos de la “cavallería rusticana” vernácula.

Honor y caballerosidad rústica

“Cavallería rusticana” es una célebre obra musical popularmente asociada a los códigos de la mafia siciliana, estrenada en Roma el 17 de mayo de 1890, compuesta en la misma época en que Sangiorni concluía su estéril cruzada en Palermo. La popularidad de esta obra se vio reforzada por su inclusión en la banda sonora de “El Padrino III”, contribuyendo en gran medida a la emotividad de dicha obra cinematográfica. Los “hombres de honor” que se describen en esta famosa ópera de Pietro Mascagni basada en un libreto de Giovanni Verga, no difieren mucho de los padrinos que manejan lo que en la sociedad paraguaya se puede decir o escribir.

Entre estos nobles rústicos sobresalen los dueños de medios de comunicación encargados de defender al gobierno del cura Fernando Lugo, como “Don” Humberto Rubin, quien logró ubicar a su esposa “feminista” como ministra de un cura polígamo y católico, a cambio de su lealtad incondicional hasta las últimas consecuencias al gobierno arzobispal. Durante muchos años, Rubin fue uno de los principales beneficiarios de la dictadura anticomunista de Alfredo Stroessner. Eso hasta que su “olfato empresarial” lo llevó a desembarcar en la embajada norteamerican, donde vendió cara su traición al dictador que lo transformó de locutor y animador de sus cumpleaños en propietario de medios, para convertirse en vocero del National Endowment for Democracy y principal beneficiario de USAID en Paraguay.

Otro de los referentes de la Cosa Nostra es Aldo Zucolillo, antiguo defensor de Videla, Pinochet y Stroessner devenido en “demócrata” al descubir la oposición a la dictadura bien remunerada como negocio. Hoy, aunque no duda en acusar al gobierno de Lugo de seguir los pasos de Hugo Chávez en público, se llena los bolsillos con contribuciones de las binacionales que sólo por suscripciones de reportan unos 300 millones, según denuncia del mismo sindicato de periodistas del Paraguay. El resto de los medios está en garras de incultos y reaccionarios “empresarios” con inequívoca filiación ultraderechista, todos ellos enriquecidos a la sombra de las dictaduras anticomunistas, que hoy denuncian de día al gobierno en sus medios, pero lo ayudan y defienden por la noche.

Por lo general, negocian en la penumbra el blanqueo de los fatos que denuncian en sus espacios, los cuales consideran patrimonio privado, dado que no aceptan asistencia en tal menester. La falta de testigos apenas si es una declaración más en contra de estos denunciantes y defensores de la mafia.

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