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actualizado 18 de abril 2012
El incipiente nuevo orden financiero global
Estados Unidos, ha casi monopolizado el manejo de la información
Por Gustavo Adolfo Vargas*
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Ha sido vox populi la forma como los norteamericanos conducen sus relaciones multilaterales y bilaterales, particularmente con la región latinoamericana. Ello amerita que empecemos a considerar la viabilidad de fijar la atención en nuevos grupos de países, con quienes los vínculos se basen en el respeto mutuo y condiciones de igualdad.

Analizar las causas por las que ha resultado difícil sustraerse de la órbita norteamericana, observar las nuevas y promitentes posibilidades de relaciones internacionales con las que se pueda contar.

Otro aspecto primordial es el relativo a la divulgación de la información, hay acceso a todos los datos, por mínimos e irrelevantes que sean. Por ejemplo, en política informática los datos sobre Estados Unidos de América son difundidísimos globalmente, en tanto, los tocantes a Europa, América Latina, Asia o África, son menos conocidos. Se ignoran las más importantes informaciones del viejo continente y otros centros de poder, donde forjan desarrollos dignos de valorar con ideas generadas en otros lugares de igual importancia.

Estados Unidos, ha cuasi monopolizado el manejo de la información, creando un régimen preferencial para las empresas e instituciones estadounidenses, excluyendo a millones de usuarios de Internet en todo el orbe.

Tal análisis explica el por qué son tan poco conocidas las iniciativas o políticas de Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Brics, quienes aumentan su influencia en campos tan diversos como la política, la tecnología, la industria, las comunicaciones, la ecología, etc.

Estados Unidos paulatinamente ha perdido el protagonismo y posición de liderazgo en su mundo unipolar, debido a la crisis financiera nacida en su propio seno desde el 2008, afectando a muchas de las economías desarrolladas y al poco interés mostrado en América Latina por las últimas administraciones. Por ello, enfatizan su interés en el petróleo del Medio Oriente y en las guerras de Afganistán e Iraq, situación que contribuye a consolidar los cimientos de un mundo multipolar.

Tras sobrellevar la crisis sin los inconvenientes afrontados por las grandes potencias del mundo, los Brics se convirtieron en el motor universal de la recuperación económica. El “Banco Brics” y/o “Banco Sur-Sur” puede significar el punto de inflexión que inicie un nuevo orden financiero multipolar, sustituyendo el caduco orden unipolar del dólar.

Solo China, con sus formidables reservas de divisas (3.2 billones de dólares), supera los fondos (redimibles y/o virtuales) del FMI entre 7.2 y 3.6 veces (dependiendo de quién haga las cuentas). Más deberá ser generosa y armónica con sus cuatro socios para no dejar muy rezagadas a sus respectivas divisas. A la par, las cinco divisas de los Brics alzan vuelo.

Sin muchas trabas, el BM y el FMI, dedican a otorgar dinero: el capital total desembolsado por el primero es alrededor del 10%, mientras el excedente forma parte de su capital “redimible”, hasta ahora nunca requerido. Los Brics, con sus reservas (44% del total mundial) pueden hacer más que el BM y el FMI juntos.

Para 2011, el total de reservas mundiales ascendió a US4.10 billones de dólares, frente a US$ 4.42 billones de dólares de los Brics (Brasil 357 mil millones, Rusia 514 mil millones, India 296 mil millones, China 3.2 billones y Sudáfrica 51 mil millones de dólares).

Hacia el Oriente y el Sur, se ha desplazado el centro de gravedad económico del planeta, pues si bien el grupo Brics nació como concepto económico, se mantiene cohesionado por intereses generales comunes, defendiendo temas claves como el multilateralismo e impulsar la mayor participación y reorganización de las instituciones internacionales.

El Brics debe buscar consensos sobre problemas planetarios: necesita garantizar la supremacía del Derecho Internacional; reforzar los mecanismos multilaterales para la solución a problemas regionales e internacionales; aumentar el protagonismo de la ONU en la gestión de asuntos globales; hallar respuestas colectivas a retos actuales, superando las consecuencias de la crisis mundial en lo económico-financiero; experimentar formas eficaces para eliminar las desigualdades en los países.

Factor determinante será lo que actúe el Brics en la formación del nuevo ordenamiento mundial multipolar más justo, democrático y seguro, en el cual América Latina se haya consolidando progresivamente como uno de los nacientes centros de poder, jugando una estrenada relevancia. Condena al terrorismo en todas sus formas y combate la violencia política. Verdaderamente, los tiempos de la unipolaridad estadounidense están cambiando.

En fin, el reto mundial es trocar el paradigma que lo había venido direccionando, al analizar temas socioeconómicos, tecnológicos, de seguridad, ecológicos, relaciones comerciales y biodiversidad. El mundo ha de sopesar seriamente las actuales opciones que ofrecen los países de desarrollo más rápido como el Brics.

Transcurrieron 38 años, desde que se propició aquel “nuevo orden económico internacional” y el ascenso de los Brics se mueve viento en popa en el incipiente y novedoso orden financiero global.

* Diplomático, jurista y politólogo.

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