Lunes, 20 de Mayo de 2019
¡Hola!
Puedes iniciar sesión,
si no tienes cuenta crea una
publicidad

 
actualizado 27 de abril 2012
África Occidental decidió enviar a Malí y a Guinea Bissau más de 3.000 soldados
Las buenas relaciones entre los militares y la OTAN derivaron en el derrocamiento del primer presidente constitucional de Malí
Por Maximiliano Sbarbi Osuna
Translate

Ambos países africanos interrumpieron sus gobiernos democráticos mediante golpes militares. En Malí, la OTAN apoyó a la junta para combatir a los rebeldes Tuareg y Al Qaeda, en cambio en Guinea Bissau, los militares y los políticos están implicados en el tráfico de drogas.

El bloque de países de África Occidental (ECOWAS) decidió enviar a Malí unos tres mil soldados para garantizar la seguridad, luego de que la junta golpista haya entregado el poder a un gobierno provisional.

Dentro de ese gobierno, se encuentran ministros afines a los golpistas, por lo que el escenario político sigue siendo dominado por los militares.

El 22 de marzo pasado los militares depusieron al presidente constitucional Amadou Toumani Touré.

La rebelión de los Tuareg en el norte del país, en la región llamada Azawad coincidió con la expansión de Al Qaeda en esta zona de África denominada Sahel.

Ambos grupos tienen tomadas importantes ciudades de Malí, como por ejemplo Tombuctú y disponen de parte del arsenal de armas que tenía Gadafi y que con la agresión miliar en Libia cayó gran parte en el mercado negro a través del desierto.

El papel de la OTAN

Por su parte, la OTAN percibe la rebelión de los Tuareg y de Al Qaeda como una amenaza a la supremacía militar, a la extracción de oro y uranio y a la exploración de hidrocarburos en Malí.

Por eso, las buenas relaciones entre los militares y la OTAN derivaron en el derrocamiento del primer presidente constitucional de Malí, que fue depuesto por la supuesta debilidad que mantenía al negociar con los rebeldes.

La situación en Guinea Bissau

En la ex colonia portuguesa, los militares se sublevaron contra el presidente por los acuerdos que mantenía con Angola, que disponía de 200 soldados en territorio guineano.

La situación es diferente a la de Malí, ya que Guinea Bissau se ha transformado en un narcoestado cooptado por traficantes sudamericanos, que utilizan este territorio africano como escala para enviar la droga a Europa.

El poder del narcotráfico ha llegado a penetrar en las instituciones políticas, policiales y militares.

El golpe de Estado se llevó a cabo el pasado 12 de abril, dos semanas antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

Comentarios
El diario La Jornada insta a los lectores a dejar sus comentarios o quejas al respecto del tema que se aborda en esta página, siempre guardando un margen de respeto a los demás. También instamos a reportar las notas que no sigan las normas de conducta establecidas. Donde está el comentario, clic en Flag si siente que se le irrespetó.
 
©2012 La Jornada. Una empresa del grupo Arévalo-Garméndez. All Rights Reserved.