Un terremoto en Managua parecido a la explosión de un volcán

0
Mis vivencias del seísmo que botó Managua el 23 de diciembre de 1972. Aquí vivía en el hotel intercontinental, el multimillonario Howard Robard Hughes, cuya película «El Aviador» lo trajo al recuerdo por sus excentricidades.

Hoy es recordado en Nicaragua el terremoto de Managua del 23 de diciembre de 1972, hace 44 años, sucedido a las 12 y 35 minutos de la noche , 00:35 minutos de la madrugada. La hora quedó registrada en el reloj de la iglesia catedral Santiago de los caballeros frente a la plaza ahora de la revolución en Managua.

Los datos noticiosos de ese tiempo indicaban que en el atrio del templo católico estaba desarrollándose una huelga de estudiantes cristianos y del Frente Estudiantil Revolucionario, FER, junto a los del Centro Universitario de la UNAN, CUUN de ese entonces, por la libertad de los reos políticos que permanecían detenidos por la dictadura de Somoza. Ya se había concretado un pacto político entre el Partido Liberal Nacionalista, PLN, en el poder, encabezado por Anastasio Somoza Debayle y el líder del Partido Conservador de Nicaragua, el finado Oculista Fernando Agüero Rocha, que permitió el funcionamiento de un triunvirato constituido por dos miembros del PLN, Roberto Martinez Lacayo, Alfonso Lovo Cordero, y por el Partido Conservador, Fernando Agüero Rocha.

El jefe de la Guardia Nacional, GN, en el gobierno era el depuesto dictador en julio de 1979, Anastasio Somoza Debayle.

El excéntrico multimillonario Howard Hughes vivó también el terremoto del 72

En ese tiempo el excéntrico multimillonario Howard Robard Hughes, magnate, inversionista, ingeniero autodidacta, aviador, productor y director de cine estadounidense, estaba hospedado en el Hotel Intercontinental de la pirámide y había alquilado dos pisos completos para uso personal. Tenía planes millonarios para invertir en el país pero a pesar de todo su gran capital el seísmo lo sorprendió también. Según testigos se le miró que con su limosina de lujo dando vueltas y vueltas por los alrededores del hotel esperando un vuelo privado que finalmente lo llevó fuera del país a EE.UU. También vivió con su vida de lujo el sentir de un terremoto de la magnitud del que votó Managua. Vivía en el hotel donde estaba precisamente el epicentro del seísmo en la falla de Tiscapa. La naturaleza no distingue color, ni tamaño, ni clase social. Todos somos iguales.

Antecedente del terremoto fue un fuerte sismo

El terremoto del 1972 de Managua tuvo un antecedente. A las 10 de la noche se había sentido un fuerte temblor cuya intensidad nunca se supo. Este primer temblor hizo que por primera vez la primera emisora del país de ese período, Radio Mundial de don Manuel Arana Valle, prolongara sus transmisiones que eran cerradas a las 10 PM. En ese tiempo se escuchó la voz del director de ese medio radial, profesor Julio César Sandoval, haciendo las recomendaciones pertinentes a los oyentes si se daba un seísmo de grandes dimensiones que como premonición fue certeramente previsto por el profesor Sandoval, que nunca se imaginó que estaba a dos horas y media de la catástrofe a ocurrir.


Alcance y magnitud del terremoto del 72

El terremoto de Managua de 1972 tuvo un alcance y magnitud 6.2 grados en la escala Richter. Ocurrió un sábado a pocas horas de la Navidad cuando los pobladores ser preparaban a celebrar ese acontecimiento de trascendencia cristiana pero extraño en momentos de recogimiento religioso. Tuvo un duración de 30 segundos, seguido por dos réplicas de 5.0 y 5.2 grados entre la 01:18 y 01:20 am (07:18 y 07:20 UTC). Su continuidad se dio a una hora después del primer temblor, su epicentro estaba localizado dentro del Lago Xolotlán y una distancia de 2 kilómetros exactamente al noreste de la Planta Eléctrica Managua y formaba parte de la falla de Tiscapa. El primer terremoto que botó Managua en el siglo XX fue el del 31 de marzo del año 1931. El terremoto del 72 se parecía al ocurrido el 10 de abril del 2014.

Se le calificó como el terremoto del centro de Managua porque a pesar de que la capital de Nicaragua, Managua, ya se estaba extendiendo a las periferias con nuevas edificaciones que sólo sufrieron daños parciales. Los movimiento sentidos fueron muy fuertes en la colonia Centroamérica, 14 de Septiembre y la Nicarao. En el recién construido reparto de capa media, Bello Horizonte, los techos de cemento cedieron al movimiento telúrico. Los resultados del terrible terremoto del año 1972, además de la destrucción de la ciudad, causó la muerte de 19 mil 320 personas y 20 mil heridos. Los datos son todavía inexactos. Un incendio que duró dos semanas terminó de destruir la ciudad porque no había unidades de bomberos para combatir el fuego.

Mis recuerdos del terremoto del año 1972

El terremoto del 23 de Diciembre de 1972 me sorprendió en una fiesta universitaria que se realizaba como despedida de navidad y año nuevo .El evento era en una casa particular situada de donde era Julio Martínez dos al lago y media arriba en la Avenida Momotombo. Frente a nosotros estaban varias casitas de taquezal cuyos habitantes también celebraban la cercanía de la noche buena. Recuerdo que primeramente escuché un primer impacto que se escuchaba salía de las profundidades de la Tierra y su ruido se parecía al desprendimiento de toneladas de rocas. Después al instante se vino el terremoto que parecía una eternidad. No cesaban de moverse los objetos, las cosas y los derrumbes de paredes. Yo quise salir a la calle pero me quedé paralizado en la sala de la casa donde estaba. El polvo de las viviendas de taquezal que caían enfrente hicieron una pequeña montaña. El polvo envolvente no me dejaba respirar y era asfixiante. Parecía que habían echado grandes paladas de tierra a mis pies que poco a poco subía casi por rozar el techo. Solamente escuchaba los gritos de mi amigo de Bonanza, Julio Montano Obregón, residente en ese tiempo en la colonia Francisco Morazán. La festividad la compartía también con mi amigo y ahora jurista, Ernesto Salcedo Bolaños, profesor de Inglés y activista estudiantil universitario. No pude salir por la entrada principal de la casa porque estaba encima de un piso de tierra. Lo hice por el zaguán, una pequeña entrada que tenían las estructuras de viviendas de Managua para no usar la puerta de acceso a la sala principal.

Cuando salí a la calle gran sorpresa me llevé al ver que las casitas de taquezal estaban todas en el suelo. Las únicas que resistieron la embestida fueron las que tenían construcciones recientes de concreto y cemento.

Después del terrible terremoto me fui a los pocos minutos después de las 12:35 minutos de la noche con mi amigo, el profesor Ernesto Salcedo Bolaños, a buscar al también profesor de ese tiempo, Nathán Sevilla, que vivía por el parque Bartolomé de Las Casas. Crucé toda la avenida Momotombo, caminé frente al cine González, miré gente en la carne asada situada frente al Gran Hotel. Al llegar casi a las cercanías del mercado central, fui testigo de las llamas cuando comenzaba el incendio en la gasolinera Texaco, situada en ese populoso sector comercial contiguo a la Biblioteca Nacional, que frecuentaba desde niño. En las cercanías del Parque Bartolomé de Las Casas sentí el segundo y tercer terremoto de 5.0 y 5.2 en la escala de Richter. Fueron fuertes y seguidos cuyos movimientos mecían la tierra por no decir eran ondulatorios.

Fue como una explosión volcánica que provenía de entrañas de la tierra

Soy testigo y sobreviviente lo escribo, que el terremoto de Managua del 23 de diciembre de 1972, parecía ser de origen volcánico sin ser científico. Desde las entrañas de la Tierra se escuchó una pequeña explosión que parecía iba a salir algo de su interior cuando iniciaron los movimientos telúricos.

Helicóptero sobrevoló Managua destruida

En la madrugada del 23 de diciembre a las 5 y 30 minutos de la mañana, al caer los primeros rayos del sol, los sobrevivientes del terrible terremoto vimos un helicóptero que sobrevolaba toda la zona devastada de Managua. Nos hizo pensar que llevaba en su interior a un alto personaje del gobierno, no se sabe si era Anastasio Somoza Debayle, en ese entonces jefe del ejército, con el triunvirato liberal y conservador. A las 6 de la mañana una patrulla con tres guardias y un oficial se encargaban de leer un parte oficial declarando el Estado de sitio porque las emisoras no estaban al aire y las transmisiones de radio habían colapsados. La energía se suspendió en todo el país por la centralización de la misma en la capital derrumbada.

Daños oficiales

Los daños materiales por el terremoto de Managua el 23 de diciembre de 1972 se evaluaron con el 90% de las casas dañadas en el centro y derrumbadas. Las que quedaron en pie estaban afectadas severamente, al punto de reconocerse como inservibles, o simplemente, resistieron el sismo sin mayores daños. Más de 600 manzanas quedaron destruidas por el sismo; unas 50.000 construcciones quedaron en escombros y más de 280.000 personas quedaron sin hogar, según datos del INCAE.

Según informaciones periodísticas los incendios causados por el desastre se prolongaron durante las dos semanas siguientes hasta el 6 de enero de 1973 porque no habían tuberías de agua potable en buen estado y se cayeron los dos edificios donde estaban los bomberos de Managua. Los bomberos de los departamentos de Carazo, Granada, León, Masaya, Matagalpa se lanzaron a solidarizarse para detener el fuego que se prolongó varios días en la destruida ciudad de Managua después del terremoto del 23 de diciembre de 1972.