Ginebra/Berlín – China seguirá ampliando este año su posición como principal mercado para los automóviles en el mundo y pese al intenso debate sobre la contaminación y el diésel este combustible se seguirá utilizando, aseguró hoy Bernhard Mattes, presidente de la Asociación de la Industria Automotriz (VDA) alemana.

De cara al inicio del Salón del Automóvil en Ginebra la próxima semana, Mattes señaló que los cálculos auguran un crecimiento del mercado chino de un dos por ciento en 2018 hasta los 24,7 millones de automóviles, frente a un desarrollo «estable» en Europa con 15,6 millones de coches. En Estados Unidos se prevé un retroceso de las ventas de un dos por ciento a 16,8 millones de unidades.

«El mercado mundial crecerá en 2018 un uno por ciento hasta un total de 86 millones de automóviles», estimó Mattes. El ex jefe de Ford Alemania cree que la coyuntura es en general buena. «Acudimos muy confiados a Ginebra».

La demanda está creciendo sobre todo en Brasil y en Rusia, pese a lo cual los fabricantes alemanes venden allí comparativamente menos vehículos. Se estima que la producción germana será este año en total de 16,8 millones de vehículos (un dos por ciento más).

Respecto de las exigencias a los fabricantes para que mejoren los automóviles que circulan para reducir la contaminación y la posible prohibición del diésel, Mattes se mostró escéptico. El equipamiento con catalizadores y unidades de control de motor o ECU para reducir las emisiones tardaría en hacerse «de dos a tres años y no traería a corto plazo ninguna mejora en la calidad del aire de las ciudades. Además, toda modificación retroactiva implica más consumo y más emisiones de CO2. Eso no ayuda a la protección climática».

Los modelos diésel más modernos siguen siendo necesarios «para poder mantener las reducciones establecidas en las emisiones de CO2», dijo, y consideró que pese a algunas sentencias en ese sentido, este combustible aún está lejos de ser prohibido.