Humberto Belli Pereira: Los costos de más Ortega

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El costo que Daniel Ortega se mantenga en el poder es enorme.

FUNIDES acaba de publicar estimados sobre los inmensos costos económicos que puede tener la prolongación de la crisis. Falta añadirles a estos los costos en vidas humanas. Es grave que se pierdan millones de dólares, pero infinitamente más trágico que se pierdan vidas invaluables que, a diferencia del dinero, son irremplazables.

Usaremos los escenarios contemplados por FUNIDES. En el primero Ortega cede relativamente pronto y el conflicto termina a finales de Julio. En el segundo la crisis se prolonga hasta fin de año. En base a las estadísticas causadas por la represión —actualmente cuatro muertos diarios— para el 31 de julio habrán perecido alrededor de 200 nicaragüenses más, en su mayoría jóvenes, que junto a los 134 contabilizados hasta la fecha, sumarían 334. Los heridos sobrepasarían los 2,000. Si se da el segundo escenario, y se mantiene la misma tasa de muertes, para finales de diciembre habrían perecido 730 nicaragüenses y sido heridos alrededor de 8,000. Imagínese entonces el número de hogares destrozados, de madres enlutadas, de esposas sin maridos e hijos sin padres.

Veamos la economía. En el primer escenario el país perdería 8 millones de dólares diarios, para un total de 404, más la pérdida de 20,000 empleos. En el segundo terminarían perdiéndose US$916 y 150,000 empleos. Pero aquí hay que hacer una advertencia en base a lo que el mismo FUNIDES admite: que este escenario no contempla la posibilidad de una crisis financiera. Es pues, un supuesto optimista.

¿Podría sobrevivir la banca seis meses de esta situación? Muchos economistas piensan que no y prevén que, ante la fuga masiva de depósitos, el gobierno devaluaría la moneda e impondría el “corralito financiero”, apresando los dólares de los ahorrantes. En este escenario el país ya no se contraería en -2% sino en mucho más y el desempleo rebasaría los 300,000. A lo que habría que añadir las cifras de emigrantes que nadie ha calculado pero que podrían ser dantescas.

Los escenarios podrían ser menos o más severos que estas proyecciones. La represión podría disminuir o aumentar. Pero hay dos verdades inescapables: que cada día que pase sin solución tendrá un costo trágico, y que Nicaragua está a centímetros de una debacle abismal y sangrienta. Cuya causa es, nada más y nada menos, la obstinación de una pareja que está demostrando ser capaz de llevar el país entero a la ruina, antes que renunciar al poder. Bastaría que ellos cedieran a las aspiraciones de democratización y elecciones prontas, que hoy exigen unidos obispos, pueblo, estudiantes y empresarios, para que evitemos el abismo y vuelva a brillar la paz. Ojalá reflexionaran o alguna fuerza patriótica los haga reflexionar.

La enorme caravana de paramilitares de Ortega quitando barricadas en Managua:

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