Joven historiador brinda ponencia sobre orígenes de la Purísima en León

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El joven Rodrigo Silva brindo una magistral ponencia sobre los orígenes de la Purísima en honor a la Virgen Inmaculada Concepcion de Maria en la ciudad de León.

Silva presento los presentes en el Museo Archivo Rubén Darío archivos, documentos históricos así como libros, periódicos donde informan sobre la historia de la Purísima desde sus orígenes.

La iglesia de San Francisco es el lugar donde nació y se irradió la celebración de La Purísima a la Virgen Concepción de María una devoción ardiente que desde 1742 caló en el corazón de Nicaragua.

368 años de historia guarda la iglesia San Francisco de Asís, de la ciudad de León.

La gritería es una festividad nicaragüense en honor a la Purísima e Inmaculada Concepción de María surgida a fines del siglo XVIII.

Los misioneros españoles, en particular los franciscanos, trajeron a América la devoción por la Virgen María y su Inmaculada Concepción.

El origen de esta fiesta, en su versión nicaragüense, se remonta al año 1742 y surgió en la iglesia de San Francisco de la ciudad de León.

El 8 de diciembre de 1854 el Papa Pío IX promulgó la bula Ineffabilis Deus, en la que expuso y definió como “doctrina revelada por Dios y que todos los fieles deben creer firme y constantemente que la Santísima Virgen María fue preservada de toda mancha del pecado original desde el primer instante de su concepción, por gracia y privilegios únicos que le concedió Dios todopoderoso en previsión de los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano” con lo que legitima el culto mariano.

El 7 de diciembre de 1857 monseñor Gordiano Carranza, desde el atrio de la Iglesia de San Felipe (en León), anima al pueblo a visitar casa por casa y a alzar sus propios altares a la vez de rezar, cantar y gritar a la Virgen. De León la fiesta saltó a Masaya, Managua y a Granada y de allí se extendió por todo el país.

La iglesia de San Francisco es el primero y más antiguo Convento con su Iglesia de la Ciudad de León, fundado en 1639 por el rev. Fray Pedro de Zúñiga de la orden Franciscana, original de Puebla de Alcocer, hijo de la Santa Provincia de los Ángeles de donde vino en Misión a Nicaragua.

En aquellos días de las primeras empresas espirituales que habían de continuar la ruta espléndidamente abierta en nuestro suelo nicaragüense y conservarla hasta el presente, en piedras y relíquias, las huellas de aquellos tiempos de fé.

La celebración de “La Gritería” se reinició hasta en 1857 en la ciudad de León.

El 7 de diciembre se celebra con alegría en todas las casas de los Nicaragüenses La Purísima Inmaculada Concepción.

La fiesta de La Purísima es acompañada de cantos, pólvora y brindis de frutas, dulces y refrescos típicos. La gente recorre las calles al anochecer del 7 de diciembre y se detiene en las casas que tienen altares confeccionados especialmente para ese día. Al acercase a la puerta, gritan “¿Quién causa tanta alegría?” y la gente, desde adentro, contesta: “!La Concepción de María!” Con eso se inicia el canto.

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