Insuficiencia Renal Crónica epidemia silenciosa en Centroamérica

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La Insuficiencia Renal Crónica se ha convertido en los últimos años en una epidemia silenciosa en Centroamérica.

La Enfermedad Renal Crónica (ERC), más comúnmente denominada Insuficiencia Renal Crónica (IRC) en Nicaragua, es un problema creciente y grave de salud global.

En estos últimos tiempos es mayor la cantidad de personas jóvenes, en conglomerados de comunidades agrícolas socialmente vulnerables en varios países centroamericanos que padecen de esta enfermedad.

Los casos se concentran en la costa del Pacífico y se asocian a diversos factores como toxico ambientales probablemente agroquímicos y ocupacionales inadecuada higiene laboral en condiciones de altas temperaturas y sin suficiente ingesta de agua entre otros.

Según un estudio realizado en Centroamérica hubo entre 1997 y 2013 más de 60 mil personas han fallecido por casos diagnosticados como Insuficiencia Renal Crónica (IRC).

Datos precisos sobre estos casos son difíciles de recopilar, pero expertos en el tema señalan que en los últimos diez años ha habido miles de muertes debido a esta causa, la gran mayoría en Nicaragua y El Salvador.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ya había advertido en 2013 a los gobiernos de Centroamérica de la gravedad de esta devastadora epidemia.

La OPS afirmó que “este tipo de enfermedad renal crónica es un problema apremiante y grave de salud pública, tomando en consideración su alta incidencia, prevalencia y mortalidad, así como la demanda insatisfecha de atención de salud, y la carga para las propias familias, comunidades, los sistemas de salud y la sociedad en general”.

La enfermedad renal crónica significa que sus riñones están dañados y no pueden filtrar la sangre como deberían.

Este daño puede ocasionar que los desechos se acumulen en su cuerpo y causen otros problemas que podrían perjudicar su salud. La diabetes y la hipertensión arterial son las causas más comunes de enfermedad renal crónica.

El daño renal se produce lentamente durante muchos años. Muchas personas no tienen ningún síntoma hasta que la enfermedad renal está muy avanzada. Los análisis de sangre y orina son la única manera de saber si usted tiene enfermedad renal.

Los tratamientos no pueden curar la enfermedad renal, pero pueden retrasarla. Incluyen medicamentos para reducir la presión arterial, controlar el azúcar en la sangre y reducir el colesterol.

La enfermedad renal crónica aún puede empeorar con el tiempo. A veces puede conducir a insuficiencia renal. Si sus riñones fallan, necesitará diálisis o un trasplante de riñón.