Jefe del Ejército de Nicaragua dice que fueron presionados por ONG’s para dar un golpe de Estado

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Aunque no da nombres ni detalles de las ONG’s que querían que el Ejército realizara un golpe de Estado

El comandante en jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Julio César Avilés Castillo, durante el acto de celebración del 40 aniversario de fundación de la institución militar, reveló que sí hubo presión para que dieran un “golpe de Estado” contra el régimen de Daniel Ortega.

Dijo Avilés que miembros de varias ONG’s estaban presionando para que el Ejército de Nicaragua sacara del poder a Ortega y Rosario Murillo, aunque se deslinda de responsabilidades al decir que la solicitud la hacen a “compañeros leales” de la institución.

«¡Jamás lograrán descohesionarnos!, ¡Jamás nos van a dividir!, como pretendieron hacerlo funcionarios de organismos no gubernamentales y otros, que hacían llamados, a leales compañeros, para abrir la posibilidad de darle un golpe de Estado, al gobierno legítimamente constituido, lo que jamás haremos», dijo textualmente el General Avilés, quien abordó por segunda ocasión el tema del papel del Ejército en la crisis, agregando esta vez nuevos detalles.

«Son los mismos, que presionaban para que cumpliéramos misiones que no son de nuestra competencia, ignorando o queriendo ignorar las leyes de la república, pretendiendo con nuestra salida, provocar una guerra entre hermanos», fueron parte de las palabras en el discurso principal del acto, frente al presidente Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo, invitados internacionales, entre ellos Vladimir Padrino, el ministro de Defensa del régimen de Nicolás Maduro.

“Sepan que sabemos quiénes están detrás de esa brutal campaña de ataques y provocaciones y los hacemos responsables de las afectaciones físicas y morales de nuestros compañeros y familiares”, manifestó.

“Y no digan que los estamos amenazando porque no es esa nuestra intención, en todo caso es nuestro deber, señalar los brutales ataques y provocaciones a nuestra institución, nuestros compañeros y familiares”, refirió.

Dijo que “los miembros del Ejército de Nicaragua, en la defensa de nuestra soberanía, la independencia y la integridad territorial, así como seguridad de la patria, somos los que hemos puesto la mayor cuota de sudor, sangre y sacrificio para el bienestar de todos los nicaragüenses sin distingos de ninguna naturaleza”.

Dijo que “las críticas sanas y constructivas, siempre las escuchamos, pero los llamados a violentar la ley, las ofensas, las calumnias y las mentiras siempre las vamos a denunciar y las vamos a rechazar”.

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1 COMENTARIO

  1. Decepcionantes y repulsivas declaraciones que demuestran una sumisión pervertida por parte de Julio Cesar Avilés, al desconocer los actos criminales como aborrecedores que han cometido los paramilitares bajo las ordenes del dictador Ortega y su compañera de poder Rosario Murillo. Me parece inconcebible que individuos que se alzaron en contra la dictadura Somoza por las violaciones a los derechos humanos en los 70’s, el día de hoy, esos abusos cometidos por la Guardia Nacional acusada de genocida son insignificantes comparado con los inmensos e intensos abusos que hoy comete la dictadura de Ortega en su segundo periodo de represión. Ya que tenemos que recordar que los nueve comandantes con Daniel Ortega impusieron una dictadura donde la juventud fue sacrificada para defenderlos de la contra, robaron hasta que quedaron saciados de propiedades que hoy en día gozan para vivir como empresarios y otros como politólogos defendiendo su fracasada revolución. El Orteguismo, el Sandinismo nunca se fueron del poder, quedo en las cloacas de la política nacional, como dijo el sicario Tomas Borge, que gobernarían desde abajo, nunca se equivocó. Los tres presidentes que habitaron la casa presidencial después de Ortega y antes que Ortega, nunca desarticularon a dicha organización criminal que ha estado manipulando el poder en beneficio de sus actos de robos, asesinatos y persecución a sus adversarios sin que nadie los detenga. Esto se permitió debido a que el ejercito siempre fue la espada de Damocles que podía caer encima de estos gobiernos democráticos, que en vez de enfrentar al monstruo de frente se sumieron en el miedo, aceptando sin restricciones las reglas del juego de Daniel Ortega. Ahora, Ortega ya de regreso en el poder, concentrando todos los poderes del Estado en sus manos, aparece un General del Ejercito supuestamente independiente, pero demuestra todo lo contrario, un servilismo infantil, ya que por su rango debería de tener algún grado de integridad moral que parece que le hace mucha falta al negar todos los crímenes cometidos por su socio Daniel Ortega. Con estas declaraciones el General Avilés, cierra toda posibilidad de tener una institución castrense honesta, honrada y al servicio de la nación. El ejercito se convierte en una organización al servicio de Daniel Ortega y se acopla al proyecto de establecer una dictadura sin respeto a los derechos humanos o la misma constitución que tanto mencionan y dicen defender. Pero que en realidad Avilés abusa y desusa los reglamentos que se especifican en la constitución de la Republica o de la misma organización a la que el pertenece como militar. Volvimos a la Guardia Pretoriana del Somocismo, pero en esteroides ya que ahora son mas numerosos y mejor equipados. Creen que las armas nos amedrentan, pero la realidad que somos mayoría, y si nos unimos esa fuerza represiva no significa seguridad para un dictador. La lucha no la detiene un General Servil que habla de luchas, que nunca gano, ya que la contra siempre los derroto, y si ganaron la guerra del 79 fue por la gran ayuda del presidente Carter, que permitió la caída de Somoza. Así que se ensalza como un héroe militar pero la realidad es que nunca se han enfrentado contra una organización militar seria y efectiva para demostrar dicha valentía y coraje que no creo que tenga. Son valientes con desarmados, inocentes ciudadanos que protestan pacíficamente, pero estoy seguro que son cobardes al ruido de un cañonazo.