Deja la escuela por acoso de compañeras y accidentalmente se vuelve en estrella de la moda

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Comenzó grabando videos como pasatiempo y ahora viaja por todo el mundo y recibe ofertas de miles dólares para promocionar marcas en su canal de YouTube

Una ‘influencer’ británica de 22 años, que en su adolescencia abandonó la escuela a causa del acoso de sus compañeras, y que se convirtió en vloguera profesional «por accidente» mientras pasaba todo el tiempo sola en su casa, acaba de superar el millón de suscriptores en su canal de YouTube y ahora es tan exitosa que viaja por el mundo para participar en eventos y cobra miles de dólares por mencionar a algunas de las más prestigiosas marcas en las redes sociales.

Emily Canham subió su primer video a YouTube cuando tenía 16 años. En ese entonces, prefería no participar en las constantes chismorrerías e intrigas de sus compañeras de clase, por lo que pronto se ganó la enemistad de muchas de ellas y sufrió aislamiento.

Esa situación tuvo un impacto negativo en su salud mental, a tal punto que un año más tarde abandonó la secundaria, en el Reino Unido, para continuar preparándose para los exámenes finales en su casa. Para aminorar su soledad, en ese tiempo comenzó a grabar videos sobre moda y belleza, aunque inicialmente los borraba y tardó seis meses en animarse a compartir uno de ellos en la Red.

Camino al éxito

Y lo que comenzó como un pasatiempo se convirtió pronto en una actividad de tiempo completo. Su audiencia en línea comenzó a crecer rápidamente y la joven ‘youtuber’ se mudó pronto a Londres para dedicarse de lleno a crear contenido.

«La escuela no era el mejor lugar para mí como persona creativa», recuerda Canham, citada por Daily Mirror. Y añade: «Mi madre dijo que mis padres me apoyarían por 6 meses y que luego necesitaría pagar mi renta y gastos personales para ver a dónde me llevaría YouTube».

Tras unos meses, la joven regresó a casa de sus padres, pero optó por no presentar los exámenes pendientes y renunciar a la universidad para continuar con lo que estaba haciendo. Y no fue hasta dos años más tarde que comenzó a sacar provecho económico de ello.

«Recuerdo cuando recibí mi primera paga de YouTube por hacer publicidad, eran 60 libras esterlinas (77,50 dólares). Pensé: ‘¡Es una locura, he ganado esto por hacer algo que me da tanta alegría!'», confiesa.

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