«No nos abandonen”: Zoológico Nacional de Nicaragua impactado por escasos fondos en plena pandemia

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El Zoológico Nacional de Nicaragua recibía como promedio a 3.000 personas por semana, pero desde hace tres meses solo lo visitan unas 80 personas semanalmente

MANAGUA – La dramática situación que viven casi 900 animales que se encuentran en el Zoológico Nacional de Nicaragua ha obligado a sus directivos a lanzar un SOS por la falta de visitantes, que hacían posible la alimentación de las especies.

Desde marzo de 2020 que se reportaron los primeros contagios del nuevo coronavirus en el país, las visitas a este centro disminuyeron considerablemente.

“Nos hemos visto afectados enormemente. Nunca en la historia del zoológico hemos pasado esto que estamos viviendo y el presupuesto que tenemos da solo para planilla de trabajadores y para pagar servicios básicos”, explicó a la Voz de América el doctor Eduardo Sacasa, representante del Zoológico Nacional.

Durante un recorrido realizado por la VOA al zoológico, se observó la poca afluencia de ciudadanos. Elmer Medina fue uno de ellos, que junto a su familia llegó desde muy temprano al lugar.

“Por la pandemia la gente ha tomado la decisión de quedarse en sus casas, pero yo creo que podemos apoyar al zoológico no viniendo en aglomeraciones y tomando las precauciones necesarias. Usar mascarillas y alcohol”, valoró Medina.

De acuerdo con las autoridades del centro, el estado de Nicaragua les otorga un monto anual de 4,5 millones de córdobas al año (equivalente a unos 134.000 dólares). El monto no se ajusta para sufragar todos los gastos operativos que, de acuerdo con Sacasa, superan los 10 millones de córdobas (alrededor de 290.000 dólares) al año.

“Aún con esta ayuda tenemos un déficit anual y para comprar la alimentación de los animales lo que hacemos es utilizar el dinero de las entradas; entonces es gravísima la situación que tenemos, es bien triste”, lamenta el también veterinario.

En Latinoamérica algunos zoológicos han mantenido reservas económicas para paliar los efectos económicos del COVID-19, explica Sacasa. Por otro lado, compara que, en algunos países desarrollados los centros reciben una subvención total del estado para sobrevivir.