Equipos de la OPS para pandemia tardaron más de lo esperado en llegar a Venezuela

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El representante médico del Parlamento espera que el acuerdo para permitir que más laboratorios hagan pruebas PCR no tome tanto tiempo como el envío de suministros de seguridad

El envío a Venezuela de equipos y suministros sanitarios de parte de la Organización Panamericana de Salud, comprados con fondos del gobierno interino de Juan Guaidó, ha tomado más tiempo del esperado, admite Gustavo Villasmil, médico asesor del Parlamento.

La Asamblea Nacional nombró en marzo a Villasmil, experto en salud pública, profesor universitario y miembro de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna, como integrante de un equipo de asesores para definir estrategias ante la pandemia del nuevo coronavirus.

Esa comisión firmó el 12 de junio pasado un acuerdo con la OPS y el gobierno en disputa de Nicolás Maduro para, primero, comprar equipos de protección individual del personal médico venezolano y, luego, ampliar la red de laboratorios que hacen pruebas moleculares a pacientes de todo el país.

Guaidó anunció el domingo, mes y medio luego de la firma de aquel pacto, que ya se encuentran en Venezuela los equipos, adquiridos por la OPS con 13 millones de dólares de fondos venezolanos congelados en el extranjero.

Si bien dice comprender por qué ocurrió, Villasmil admitió en entrevista con la Voz de América que notó demora en la llegada de los equipos.

“Tomó más tiempo de lo que muchos hubiésemos querido. No dudo que también para la parte mediadora esto pareció un tiempo demasiado largo”, dijo.

El médico, docente de la Universidad Central de Venezuela advierte de las “dificultades” que debieron enfrentar las partes involucradas en el pacto.

“Tiene que ver con las formalidades para liberar los fondos que, aunque propiedad de la república, están bloqueados en países cuyas jurisdicciones tienen sus propios procedimientos y requerimientos de orden jurídico”, explicó.

Guaidó había reconocido las complicaciones financieras para finiquitar el acuerdo a finales de julio. Voceros de su Comisión de Administración precisaron que la OPS recibió dos transferencias por 13 millones de dólares del gobierno interino venezolano el 29 de julio y el 5 de agosto, hace apenas una semana.

Juan Carlos Velazco, vicepresidente de la comisión parlamentaria de Desarrollo Social, médico traumatólogo y partícipe de los acuerdos con la OPS, precisó a la VOA que las gestiones financieras para movilizar recursos hacia el organismo panamericano incluyeron hasta una licencia de la Tesorería de Estados Unidos.

“Se firmó un acuerdo con la Tesorería norteamericana, con la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos), para la aprobación de la licencia, garantizándole a la OPS que cumplía con todos los mecanismos de transparencia y que sería administrado por ellos”, afirmó.

Equipos de alta demanda

La compra de guantes, mascarillas o “equipos de escafandra” en un contexto de hiperdemanda mundial es otro factor que explica el retraso, expone Villasmil.

“Todos los países del mundo demandan guantes, mascarillas, equipos de escafandra, porque todos encaran este mismo riesgo. Los procesos industriales (de su fabricación) están muy trastocados por la pandemia”, comentó.

El desprestigio de Venezuela en el mundo comercial también entorpece la dinámica del acuerdo, a juicio de Villasmil, quien dijo temer que la demora se repita en futuras adquisiciones de equipos de salud más sofisticados.

“A las dificultades naturales del momento se agregan dificultades propias de un país que se ha convertido en el enfermo de América. Venezuela va a requerir mucha más ayuda en tecnologías de superior complejidad a esto que está recibiendo hoy día, que es absolutamente básico entre lo básico”, expresó.

El consejero del Parlamento sobre la pandemia confirmó que existe comunicación entre la OPS y la presidencia interina, pero añade que el organismo internacional trabaja con una autonomía inviolable e inmutable.

“La OPS no opera en este caso como un órgano auxiliar o a las órdenes del gobierno interino de Venezuela. Su mandato en el sistema interamericano es muy claro. Ninguno de nosotros puede girar una instrucción a OPS”, observó.

Villasmil y el diputado Velazco aseguraron que Venezuela tiene la proporción de médicos y enfermeros fallecidos por COVID-19 más alta del continente.

Al menos 43 médicos han fallecido desde marzo por el nuevo coronavirus, denuncia su sector, mientras el total de víctimas mortales asciende a 229 y el de contagios a 26.800, según los reportes del gobierno en disputa de Nicolás Maduro.

“Eso no lo ves en Brasil, Perú, Ecuador, países que han sido especialmente castigados por la enfermedad. Es el mismo virus, pero que llega a un hospital donde no hay agua, no hay lo mínimo”, apunta el asesor del poder legislativo.

Villasmil, aún activo en el servicio médico público, dice que tanto sus colegas como él están a la espera de la materialización de las gestiones de la OPS.

“Yo aquí no presumo la buena fe en nadie. Tengo muchos años viendo esto. Creeré y daré fe de toda esa gestión en el momento en que vea entrar los equipos y demás suministros a mi hospital. Eso no ha ocurrido”, señaló.

Hizo votos porque exista mayor premura en la activación de la segunda condición del acuerdo con la OPS, que contempla la incorporación de más laboratorios a la evaluación de pacientes sospechosos de contagio.

El ministerio de Salud de Maduro ha centralizado las llamadas pruebas PCR en el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, en Caracas. Los asesores del Parlamento critican vehementemente que no se permita la colaboración de laboratorios de Los Andes, Maracaibo, Valencia y otras ciudades del país.

“Si el tema de los laboratorios va a operar con la misma demora con la que está operando el tema de los equipos de protección individual, bueno, mire, yo creo que los peores días de esta pandemia en Venezuela todavía están por venir”, aseveró a la VOA Villasmil, preocupado.

El diputado Velazco puntualizó que el acuerdo con la OPS contempla una tercera etapa de mejoramiento de las condiciones de hospitalización y aislamiento en estados clave, como Zulia, Distrito Capital, Táchira y Apure.

Incluye, según detalló, la compra de medicamentos, como antibióticos y analgésicos, y de material quirúrgico, como batas, bigotes nasales pediátricos y para adultos, catéteres venosos, inyectadoras, lentes de protección, llaves de tres vías, máscaras, sondas, materiales electrocardiográficos y tubos endotraqueales.