Movilizaciones, estado de guerra y acusaciones mutuas: ¿qué pasa entre Armenia y Azerbaiyán?

0
Los dos países se acusan mutuamente de provocar la nueva escalada del conflicto armado que se desarrolla a lo largo de toda la línea de control
Soldados armenios en una trinchera cerca de la ciudad de Martuni, Nagorno Karabaj, el 8 de abril de 2016.

La madrugada de ayer domingo, Armenia y Azerbaiyán informaron sobre bombardeos a lo largo de la línea de contacto en la región de Nagorno Karabaj y se culparon mutuamente por la escalada del conflicto. Armenia y la no reconocida República de Nagorno Karabaj han declarado el estado de guerra y han empezado la movilización general; horas después la ley marcial fue anunciada también en algunas regiones de Azerbaiyán. Las batallas entre las partes involucradas se libraron con el uso de artillería, tanques y aviones y han causado bajas tanto entre las tropas como entre la población civil en ambos lados de la frontera.

Turquía apoyó las acciones de Azerbaiyán, mientras que el Ministerio de Exteriores de Rusia pidió una solución pacífica al conflicto. Por su parte la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, el Consejo de Europa y la OTAN hicieron llamamientos similares.

Región en disputa

La manzana de la discordia entre Armenia y Azerbaiyán es la región de Nagorno Karabaj. Poblada históricamente por armenios, durante la época de la Unión Soviética este territorio estaba administrativamente sujeto a Azerbaiyán bajo el nombre de Provincia Autónoma de Nagorno Karabaj, aunque gozaba de cierto nivel de autonomía.

A finales de los años 1980, las relaciones entre los armenios y los azerbaiyanos empeoraron hasta producirse enfrentamientos entre las dos etnias. Cuando en 1991 Azerbaiyán anunció su independencia, la provincia —que en 1989 tenía 189.000 de habitantes, un 77 % de los cuales eran armenios— también se proclamó independiente.

Con la escalada de hostilidades entre 1992 y 1994, la República de Nagorno Karabaj —apoyada por Armenia y voluntarios de otros países— logró contrarrestar la ofensiva de Azerbaiyán e incluso anexó varios distritos vecinos, asegurándose una frontera común con Armenia.

En 1994 se puso fin a la guerra con la firma de acuerdos sobre un alto al fuego. Para controlar la tregua se creó el llamado Grupo de Minsk, supeditado a la OSCE y presidido por Rusia, Francia y EE.UU.

Desde entonces, sin embargo, la tregua se ha violado en numerosas ocasiones, y las últimas escaladas más notables tuvieron lugar en abril de 2016 y en julio de este año.

Nueva escalada

En cuanto a las hostilidades desatadas la jornada de hoy, ambos países coinciden en que los enfrentamientos se iniciaron en la madrugada, aunque discrepan sobre su causa exacta. Desde la capital de Azerbaiyán, Bakú, aseveraron que el primer golpe fue asestado por el Ejército armenio, que a las seis de la mañana de la hora local atacó posiciones militares y poblaciones azerbaiyanas con «armas de gran calibre, morteros y artillería». En respuesta, las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán lanzaron una contraofensiva «en toda la línea del frente» con el país vecino, afirma un comunicado oficial.

Por su parte, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, declaró que fue Azerbaiyán quien atacó primero, detallando que los militares azerbaiyanos utilizaron sistemas múltiples de lanzamiento de cohetes y aeronaves.

Desde el Ministerio de Defensa armenio señalaron que los azerbaiyanos bombardearon objetos a lo largo de la línea de contacto en Nagorno Karabaj, además de la capital de la región, Stepanakert, y acusaron a Bakú de haber planeado el operativo de antemano. «Minutos después del anuncio oficial de la escalada, los medios de comunicación azerbaiyanos y turcos informaban desde el frente, lo que indica que la provocación de Azerbaiyán estaba planeada con anticipación», escribió la portavoz del ministerio, Shushán Stepanián, en su página de Facebook.

Desde el inicio se ha informado de considerables pérdidas por ambas partes tanto en armamento como en efectivos. Así, ya en la madrugada los azerbaiyanos afirmaron que habían destruido 12 unidades de sistemas de defensa aérea OSA de las fuerzas de Armenia y reconocieron haber perdido un helicóptero, cuya tripulación logró salvarse. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Armenia manifestó que sus fuerzas derribaron dos helicópteros y tres drones azerbaiyanos.